Nosotros

Somos una organización que pretende terminar con el orden capitalista, e impulsar la alternativa socialista como nuevo sistema de orden mundial. Somos una organización que pretende atraer a sus filas al sector más consciente y luchador del proletariado para agruparlo en torno a un programa de transición, que partiendo de las reivindicaciones y necesidades más inmediatas de las masas, unifique a estas y las vincule en todo momento a la necesidad de luchar por el socialismo.

A nuestro juicio sólo las ideas del marxismo pueden servir de guía a los pueblos del mundo para llevar la lucha a la victoria. Las ideas del marxismo no son otra cosa, que los métodos necesarios para la liberación de la clase obrera y el proletariado mundial, en estas ideas se encuentra la experiencia sintetizada de 150 años de lucha de la clase trabajadora y los oprimidos por liberarse del yugo del capitalismo y construir una nueva sociedad. Malos revolucionarios seríamos, si despreciáramos la experiencia de otros que en el pasado lucharon por la transformación socialista de la sociedad. Aprender de sus aciertos y errores así como los fundamentos teóricos del marxismo es una tarea inaplazable para revolucionarios. Como decía Lenin, la teoría es una guía para la acción.

Entendemos que la revolución hacia el socialismo no verá cumplida su tarea mientras la mayor parte de la riqueza mundial siga en manos de los empresarios, banqueros y terratenientes. La propiedad privada de los medios de producción, las fábricas, la tierra y los bancos son el obstáculo a superar para la construcción de un mundo socialista. Sólo acabando con este atavismo se podrá finalizar con la pobreza y la miseria del mundo.

Para poder avanzar hacia el socialismo es necesario el derrumbe del estado burgués que aún sigue en pie. El Estado es un aparato político, ideológico y organizativo, estructurado de tal forma que está basado en la esencia de la propiedad privada de los medios de producción, para beneficiar a la clase burguesa mundial. Es imposible cambiar tan solo una parte de él para ponerla al servicio de los trabajadores y el pueblo, pues ello implica tocar la esencia misma. Es imposible reformar ese estado. El principal enemigo de la Revolución es actualmente la existencia del estado burgués, que incluye a cientos de miles de hombres y mujeres que piensan y actúan, consciente o inconscientemente en defensa de ese estado separado de las masas y al servicio del gran capital trancando todas las iniciativas de las masas.

Entendemos que ante la crisis económica del sistema capitalista, solo la clase trabajadora puede hacer funcionar la economía a un 100% de su capacidad e ir más allá. Por ello es necesario impulsar el control obrero de la economía mundial. Para ello es un requisito indispensable la expropiación de los capitalistas. Mientras las empresas sigan en sus manos será imposible hacerlas funcionar como necesita el mundo.

La CSR es ante todo una organización de lucha y de combate. Debemos impulsar cualquier movimiento reivindicativo progresista entre el proletariado hacia delante, ligándolo con la tarea de completar la revolución hacia el socialismo, única base sobre la que ganaremos audiencia y autoridad para nuestras ideas. Nuestros métodos de lucha son los de la clase trabajadora: la movilización del conjunto de los obreros, y sectores populares, es decir la lucha de masas por sus derechos reivindicativos y políticos.

La CSR considera entre sus tareas el apoyo y difusión de los conflictos obreros. La clave para el triunfo de muchos conflictos obreros está en la extensión de la lucha a otros sectores de los trabajadores y del movimiento popular.

Creemos en el modelo de centralismo democrático como forma de organización y funcionamiento, creemos que esta forma de organización permite potenciar la disciplina consciente y el sacrificio voluntario de la libertad en aras de la máxima eficacia oponiéndose al burocratismo y las fuerzas que hacen retroceder la lucha. Como líneas generales de funcionamiento creemos que una organización debe cumplir:

Carácter electivo y revocable de todos los órganos de dirección de abajo a arriba.
Rendición periódica de cuentas por los órganos de dirección ante quienes los eligieron y ante los órganos superiores.
Libertad de crítica y autocrítica dentro del partido.
Estricta disciplina de partido, subordinación de la minoría a la mayoría.
Las decisiones de los órganos superiores son vinculantes para los órganos inferiores.
Trabajo y dirección colectivos, responsabilidad individual de cada militante.

“La democracia y el centralismo no se encuentran en absoluto en una proporción invariable de la una con el otro. Todo depende de circunstancias concretas, de la situación política del país, de la fuerza y experiencia del partido, del nivel general de sus miembros, de la autoridad que las directivas han logrado ganar”.

Creemos fundamental participar dentro de los diferentes espacios y organizaciones de masas para darles dirección política, ayudar a dotar a la clase de un método que permita convertir sus luchas reivindicativas en socialistas, rechazamos de esta manera el auto- aislamiento y el vanguardismo en tanto este divorciado de las organizaciones de masas. Este tipo de práctica es la antesala de la traición a la revolución.

La CSR considera que la única lucha armada válida es la que implica al conjunto de los trabajadores y sectores populares. Por eso estamos a favor del armamento general del pueblo y la formación de milicias ligadas a los centros de trabajo y a las comunidades, para enseñar al conjunto de la población el uso de las armas, única garantía para evitar cualquier intento del imperialismo de arrebatarle al pueblo sus conquistas.

Nuestra organización cree que solo la extensión de las revoluciones fuera de las fronteras nacionales al resto del continente y del mundo puede garantizar el triunfo de la misma. Al mismo tiempo es la mejor manera de evitar la agresión imperialista sobre nuestros países. No es posible hacer desaparecer el capitalismo en un solo país. La CSR es una organización internacionalista, en el sentido de que solo la unidad de la lucha del conjunto de los trabajadores, jóvenes y oprimidos independiente de su nacionalidad puede acabar con el capitalismo. Eso implica que no tenemos ninguna confianza en que los gobiernos burgueses puedan llevar una política que libere América Latina y el resto del mundo del yugo del imperialismo.

En última instancia, el objetivo final por el que lucha la CSR es una sociedad sin clases, una sociedad comunista. La construcción de un nuevo estado revolucionario y la expropiación de los capitalistas solo es el primer paso imprescindible para empezar a construir el socialismo, y el socialismo es la primera fase de esa sociedad comunista por la que luchamos. El socialismo no se puede construir en un solo país sino a escala internacional y no solo debe transformar la economía si no todas las relaciones sociales y la propia conciencia y moral de los seres humanos. La construcción de una nueva sociedad tiene que pasar por la creación de un nuevo hombre que posea una conciencia social, que sea capaz de transformar las condiciones en que vive el pueblo, donde los estímulos pasen de ser materiales a ser estímulos morales, para lograr una sociedad sin clases ni ningún tipo de opresión.