Argentina: El Macrismo nos impone la crisis capitalista

Tarifazos, Despidos, jubilación a los 70 años, muertes obreras:

En el día de ayer se produjo una nueva explosión en una terminal cerealera. En este caso la COFCO, ex Nidera. Hace 10 días, se había producido otra explosión en la terminal Cargill de VGG-Alvear que no remitió ninguna víctima. Ya en agosto un accidente en la planta Renova de Timbúes, se cobró la vida de un trabajador de 27 años empleado contratista. Se calcula que se producen alrededor de 106 accidentes laborales por día en Santa Fe.
La muerte del trabajador Domingo Giménez y de los más de 20 heridos en la explosión que se desató el día miércoles, en COFCO, así como las decenas de heridos que se producen día tras día en la región, no son producto de la casualidad, sino al contrario, tienen nombre y apellido: Sistema Capitalista.
En un país que produce alimentos para 400 millones de personas, el 35% es pobre. De los puertos cerealeros exportadores, el 80% están en la provincia de Santa Fe y se calcula que por allí se maneja el 70% de los dólares de todo el comercio exterior de Argentina. Solo la ex Nidera, hoy COFCO vendió 30.121 millones de pesos durante el año pasado, 83 millones de pesos diarios a razón de $ 58.103 por minuto. Con un dólar que sigue trepando, hoy ya está en casi $20, los sectores exportadores van a seguir amasando una mayor fortuna y los trabajadores que vivimos de un salario, vamos a ser cada vez más pobres.
Las patronales, el gobierno a través del Ministerio de Trabajo, y la dirección del sindicato de aceiteros de San Lorenzo, son los responsables
A pesar de ganar millones de dólares, estas grandes empresas no invierten un peso (tampoco lo hacen las PYMES) en control de seguridad e higiene. Esta planta tenía rotos los enfriadores, desde hacía meses, sin embargo, seguía procesando grano igual. Hacía poco tiempo habían aparecido del Ministerio de Trabajo a decir que “estaba todo bajo control”. Comprados.
Ahora el sindicato de aceiteros de San Lorenzo a manos de Reguera, quiere lavar culpas, con un parito de 24 hs, como hace cada vez que hay un accidente de este tipo para después que pase la bronca seguir mirando para otro lado mientras siguen muriendo compañeros. Por eso, no se puede dejar en manos de estos burócratas nuestras vidas. Hay que elegir en Asambleas los delegados a los comités de Seguridad e higiene y sólo así, apoyándose en la asamblea de los trabajadores, tendrán la fuerza suficiente para parar la producción en caso de que no estén dadas las condiciones de seguridad e higiene.
Al mismo tiempo que se producía la explosión en COFCO, se estaba discutiendo una acción con respecto a los despidos en Fabricaciones Militares, que se suman a la larga lista que hay en el cordón, en toda la región y en el país. A esta cuestión hay que sumarle las nuevas reformas previsional y fiscal que acaba de votar el congreso, y la laboral que amenaza con votarse en sesiones extraordinarias en febrero. Y como si esto fuera poco, ya se prepara un tremendo aumento de las tarifas de servicios luz, gas y colectivos. Este es el “cambio” que tenía previsto el gobierno macrista para el conjunto de la clase trabajadora y el pueblo pobre. Es decir, rebaja salarial, aumentos de los servicios, despidos, cierres de fábricas, jubilarte a los 65/70 años y sino morirte en un silo donde no tiene las mínimas condiciones de seguridad como le pasó al compañero Domingo Giménez.
Esta situación se va a hacer cada vez más insoportable, por eso hay que organizar la pelea contra ambos gobiernos nacional y provincial y contra las patronales. Pero para eso no se puede esperar que la CGT organice un plan de lucha en serio, porque los burócratas estos, ya están vendidos. Por eso es que las direcciones sindicales como Aceiteros Rosario, Amsafe Rosario, ambas CTA y las del Movimiento Sindical Rosario- MOS y la CGT San Lorenzo, deben convocar a un plenario de delegados y activistas de toda la región para preparar un paro regional y un plan de lucha, y de esa manera empezar a hacerle frente a semejante ataque que estamos sufriendo los trabajadores y el pueblo pobre.
No es el modelo neoliberal, es el capitalismo mundial en crisis.
Acá no se trata, de discutir entre un “modelo” capitalista u otro. Se trata de la crisis capitalista más grande de los últimos 80 años, que ya lleva su 10mo. año. En el marco de un mercado mundial cada vez más estrecho, las grandes empresas imperialistas necesitan hacerse más competitivas y por eso despiden, cierran y menos que menos, invierten en seguridad e higiene. Por eso no se puede esperar nada del capitalismo, no hay más margen para que los gobiernos patronales, sean del color que sean, entreguen concesiones.
Macri, los benefició, sacándole las retenciones, y ahora con las reformas impositivas y previsionales. Pero no hay que perder de vista que, durante más de 10 años de Década Ganada, en momentos donde la soja llegó a valer 300 dólares la tonelada, Argentina llegó a tener superávit gemelo, entrando plata como nunca antes, sin embargo, terminamos en diciembre de 2015 con un 30% de pobreza y con el 80% de la clase trabajadora ganado muy por debajo de la canasta familiar.
La época de las vacas gordas del kirchnerismo duró solo 4 años, del 2003 al 2007, y ya se terminó. Esto que estamos viviendo es la realidad que tiene para ofrecernos a nosotros y a nuestros hijos el conjunto del régimen capitalista y todos sus partidos, ya sea Cambiemos, el PJ-FPV o el PS de Lifschitz.
El kirchnerismo le daba a la maquinita de imprimir billetes y generaba inflación, y después para buscar financiamiento externo tuvo que arreglar con el Club de París y empezar a negociar con los fondos buitres. El Macrismo nos endeuda bajo la supervisión del FMI, pero los dólares que hacen falta están acá cerca nomás, en los puertos cerealeros y en los grandes pooles de siembra. Por eso no queda otra, hay que expropiarlos.
Tenemos que defendernos, hay que hacer huelgas y movilizaciones, esas luchas van a ir templando el carácter de los trabajadores y haciendo que vayamos ganando confianza en nuestras propias fuerzas. Pero acá de lo que se trata de pelear con una estrategia de poder. Ya que con par de huelgas y metiendo uno que otro diputado la izquierda, no le hacemos ni cosquillas a los capitalistas. Sino miremos Grecia: 33 paros generales y después Syriza terminó pactando con el imperialismo.
Solamente un Gobierno de los trabajadores puede expropiar a los grandes capitalistas, y planificar la economía al servicio del pueblo, poniendo todos esos dólares para resolver el problema de la desocupación (repartiendo las horas de trabajo con un salario que cómo mínimo cubra la canasta familiar) con un plan de construcción de escuelas, hospitales, viviendas, autopistas, y la infraestructura que haga falta, etc. Pero para lograr eso, la clase obrera debe dejar de ir detrás de los partidos patronales, eligiendo entre trompada o puñalada (o entre la sartén y el fuego), y debe construir su propio Partido de Trabajadores revolucionario. En el PCO, estamos luchando en pos de esa tarea e invitamos a todos los trabajadores y activistas a fortalecer esta trinchera de lucha.
It's only fair to share...Share on Facebook0Share on Google+0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0