EL PSUV y las elecciones ¿Democracia es que nos dejen votar?

El gobierno de Chávez hizo creer al pueblo venezolano, que los problemas fundamentales del capitalismo se pueden resolver en el marco de la legalidad burguesa, fortaleciendo y consolidando instituciones del estado como la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia, el CNE entre otras, haciendo creer al pueblo que esta era una forma de impulsar los cambios que requería el país cuando lo que hacían era lavarle la cara al estado burgués desprestigiado después del Caracazo.

Una de esa herramientas utilizadas, hoy fortalecidas, y que había sido desprestigiada en años anteriores es la vía electoral y por supuesto el órgano que lo preside el CNE. Por esta vía la Burguesía venezolana permitió a Chávez hacerse con el poder ejecutivo en el año 1999 y con el resto de la estructura de gobierno en las elecciones posteriores. La oposición contando con una minoría en electores acudió a todas estas citas siendo derrotada en la mayoría de ellas, legitimando de esta manera el sistema electoral. Así una de las formas de consolidarse el PSUV en el poder fue la vía electoral, elecciones que basadas en el voto popular les permitió afinar y desarrollar un aparato de propaganda y movilización que les garantizase victorias y que iba domesticando al resto de partidos que lo acompañaban, que aunque más de una vez los ataco, los tolera a pesar de los pocos votos que le aportan, de esta manera desfilamos por más de 20 elecciones que le servían al gobierno para atornillarse al poder y colocar sus mejores cuadros como los únicos capaces de llevar a cabo “El Socialismo del Siglo XXI”.

El gobierno Bonapartista de Chávez, fundamentalmente se asentó en el poder gracias a los altos precios petroleros, una gran base social que le seguía con la esperanza de cambiar la situación económicas existente, un discurso radical de combate contra los partidos de la cuarta república, el imperialismo, los amos del valle, la oligarquía etc y unas fuerzas armadas a su disposición, sin embargo esta fuerza la pierde con la caída de los precios petroleros, acentuada en la etapa Maduro, y comienza el decrecimiento electoral, la elección que prende las alarmas es aquella que le dio la victoria a Maduro frente a Capriles por el 1% y la que definitivamente hace estallar en crisis al gobierno es la victoria MUD en la elección de la AN 2015. Hasta aquí el escenario electoral dejo de ser el arma para distraer al pueblo y atornillar al gobierno. Huirle al escenario electoral se convierte en la consigna y la MUD aprovecha la oportunidad para lanzar desde la AN la propuesta del referéndum revocatorio. Ante esta ofensiva el gobierno muestra su carácter autoritario, su verdadera postura frente a las libertades formales democráticas, que son permitidas siempre y cuando funcione a sus intereses, y el uso de todas las instituciones del estado para defender su espacio de poder. Comienza el gobierno a hacer uso del TSJ primero para invalidar las elecciones de diputados en amazonas y quitarle a la AN la mayoría absoluta que hubiese aprobado un referéndum revocatorio (elecciones que hasta la fecha no se han repetido por cierto), luego el TSJ invalida el accionar de la AN despojándolo de legalidad; la MUD que cree tener la oportunidad de sacar el gobierno evitando un levantamiento popular decide transitar el camino del CNE para ejecutar el Referéndum, ahora le toca el turno al CNE y realiza un montón de acciones que hacen imposible realizar el referéndum, tiempos que dilatan el proceso de consulta en 8 meses, asegurando que no hay manera ni forma de acelerar el evento, la MUD transita el camino y finalmente en uno de los pasos, tribunales locales invalidan la acción; decisiones que le son inherentes al CNE fueron invalidadas por tribunales de tercer orden cerrando el referéndum definitivamente y manipulando así el PSUV las leyes a su antojo. Durante este tiempo la situación de crisis social se agudiza, la inflación sigue un ritmo desproporcionado, se dan saqueos, el gobierno responde con las OLP aportando muertos en zonas populares y la MUD realiza la más grande movilización en años un 1 de Septiembre, superando por primera ves la del PSUV. En esta circunstancia un escenario electoral es inconveniente para el PSUV y el CNE establece que no puede organizar elecciones de gobernadores por haberse ocupado de un referéndum que no se dio, de esta manera el CNE controlado por el PSUV torpedea los procesos electorales para estirarle la vida al gobierno.

 

Entra el año 2017, y avanzan las protestas populares por las fallas en servicios básicos como agua y gas, el sector más dinámico es el docente luchando por su contrato colectivo, pero un sector de la MUD se radicaliza, ve la salida del gobierno cercana y comienzan nuevamente las Guarimbas, solapando las protestas populares que venían en ascenso, esta vez mucho más violentas dejando más muertos en los enfrentamientos y con acciones de tipo paramilitar, atacando personas y destruyendo edificios del estado. Ante esta situación para el gobierno un escenario electoral, que era una demanda de sectores nacionales e internacionales, es necesaria, para descomprimir el descontento popular, para generar una vía de escape a la presión social y no llegar al escenario de golpe de estado o insurrección popular.

 

En este punto el gobierno lanza las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente, que no se encontraba en el cronograma electoral, pero que determinan es la única elección que el PSUV posiblemente puede ganar, las convoca bajo un método autoritario que generó una gran discusión sobre la legalidad o no de la convocatoria, nosotros indiferentemente si fue legal o no, consideramos que existiendo la opción de realizar una consulta popular la vía seleccionada de consejo de ministro era la más arbitraria; iniciado el camino de la ANC el gobierna le ordena al CNE organizar la elección en un tiempo récord dejando en entredicho la excusa aquella de que “no se pueden realizar elecciones en menos de 8 meses”, a esto le siguen un montón de actos cuestionables e ilegales como: el formato totalmente antidemocrático bajo el cual se elegirán a los constituyentistas manipulando el sistema de votación, violentando el principio de universalidad de 1 persona 1 voto pudiendo algunos venezolanos, que participan en la organizaciones de base que el PSUV controla, votar 2 veces, además les da igualdad poder de elección de asambleístas a municipios con grandes concentraciones poblacionales respecto a otros prácticamente desiertos, privilegiando así aquellos donde el PSUV sabe que obtendrá la mayoría. La inscripción de candidatos se realiza mediante una recolección de firmas en tiempo récord que solo puede lograr el PSUV y el CNE presenta al lector un tarjetón con números que beneficia a las primeras posiciones ya apartadas por el PSUV.

 

Con la elección de la ANC el gobierno logro realizar una consulta que desvía la atención del pueblo venezolano sobre la grave crisis que nos está haciendo pasar, en todos los medios de comunicación manejados por el estado solo se habla sobre la elección de la ANC y los problemas económicos pasan a segundo plano, el gobierno también logró mostrarle al mundo que conserva su carácter democrático al convocar a elecciones, manipuladas de principio a fin, pero elecciones igual. También el gobierno sale adelante electoralmente para presentarse en mejor posición ante otro futuro escenario electoral, frustra el ánimo de los opositores radicalizados y se apertrecha con la ANC como poder en caso de una eventual derrota presidencial.

 

Hasta acá vemos como el gobierno utiliza las elecciones como un instrumento para distraer a la población, esa presentación de chavez de ser el gobierno más democrático por hacer múltiples elecciones le sirvió para distraer a la población en la contienda electoral y mantener un enemigo siempre en pie con el cual luchar y vencer; la democracia en manos del PSUV es una herramienta para el control de las masas y el fortalecimiento súperestructural de su aparato, si nos remontamos a años atrás las consignas de poder popular a través del control de los presupuesto y la ejecución de obras municipales o la elección democrática de los gerentes de empresas estatales fue una respuesta táctica a la capacidad de movilización de las masas, para controlarlas estratégicamente, en la realidad la estructura de gobierno es controlada a discreción de un cogollo de la dirección del partido.

 

Continuando la cronología, luego de la elección de la ANC, esta aprovecha su “popularidad” y fortaleza, acabada de ganar y autoritariamente llama a que el CNE efectúe las elecciones de gobernador, pospuestas por el CNE por la “imposibilidad” de montarlas en el 2016, lo hace nuevamente en tiempo récord y en dos meses esta lista la justa electoral. Con el coletazo de la elección de la ANC, el gobierno gana la mayoría de las gobernaciones y el pueblo se distrae en una campaña electoral que busca encausar la población nuevamente en la normalidad chavista y hacerlo olvidar de la grave crisis que está viviendo el país.

 

Hoy el fortalecido gobierno de Maduro, llama a unas nuevas elecciones para el mes de diciembre de autoridades municipales, ordenando nuevamente al CNE cumplir con el cronograma político que le conviene al PSUV y llevándonos al escenario electoral, el tercero en seis meses, para claramente distraer a la población mientras nos aplican el paquete económico con el cual el gobierno defiende los intereses de los burgueses . Aumento de precios, inflación incontrolable, fallas en la distribución de gas, falla en las telecomunicaciones, falla en el sistema de transporte, corrupción de las autoridades militares, casos de corrupción en PDVSA, entrega de las Refinerías a Chinos y Rusos, impago de la deuda externa, concertación de precios con empresarios, incumplimiento de los contratos colectivos por parte de las empresas del estado, no discusión de contratos colectivos, falta de efectivo en la calle, marcan estos últimos meses, pero nosotros vamos a elecciones y todo nos hace presumir que para el primer semestre del año se realicen elecciones presidenciales.

 

Un largo camino de decisiones arbitrarias, autoritarias y de carácter antidemocrático hemos recorrido desde las elecciones de la AN hasta las últimas, en una primera etapa a través de decisiones del gobierno, el TSJ y el CNE para evitarlas y ahora con nuevas decisiones de estos mismos actores para convocarlas y realizarlas única y exclusivamente bajo las condiciones idóneas para la victoria del PSUV, así ve el Chavismo-Madurismo el escenario electoral, una justa hecha a la medida para garantizar sus espacios de poder, ir a votar no significa vivir en democracia porque en Venezuela estamos decidiendo quien es mejor verdugo para aplicarnos el paquete económico que nos están haciendo sufrir y al plantearse otra alternativa, los partidos mayoritarios y en este caso particular el PSUV ejerce todo su poder para aplastar cualquier disidencia y/o oposición, así lo ha demostrado por ejemplo con los procesos de validación de partidos de principio de 2017 donde dejo sin existencia varios partidos de la MUD y del GPP, también es histórica la condena del mismo Chávez al PCV al no querer disolverse para ser absorbido por el PSUV, más recientemente el CNE ha puesto trabas a postulaciones disidentes como las que impulsó Marea Socialista y en estas últimas elecciones a celebrase en este diciembre, donde la MUD se apartó de la contienda, el PSUV le ha mostrado claramente al GPP que no lo necesita y que no piensa compartir ninguna alcaldía, impidiendo y descalificando los candidatos de los partidos menores del Chavismo, como el caso de la candidatura de Saman o la elección en el Municipio Simón Planas del estado Lara, donde el PSUV primero desconoció la decisión de sus organizaciones sociales de lanzar a un dirigente Comunal como candidato y luego de que este se inscribio con tarjetas del GPP, le impide registrarse ante el CNE hasta que no obtenga un permiso de la Asamblea Nacional Constituyente, lo que forma parte del mecanismo de desaparecer burocráticamente las candidaturas que se les oponga.

 

Como mencionamos anteriormente las elecciones no solo han servido para atornillar al gobierno en el poder, si no para distraer a las masas de su difícil situación y mantenerlas en una campaña electoral permanente, a través del CNE el PSUV se está encargando de realizar contiendas electorales a cuenta gota en lugar de unas elecciones generales, para mantenernos votando todo el año, aunque realizar tantas elecciones separadas presenten un costo económico que ahorita no estamos en condición de sostener, el PSUV así apela al sentimiento de victoria luego de cada elección sobre su “archienemigo” la MUD, al sentimiento de de miedo en la población mostrandole la perdida de las elecciones como la perdida de beneficios sociales, Clap, CDI, etc, apelando a la fidelidad que se creó alrededor de Chávez y a la esperanza de que solo los dirigentes del PSUV solucionaran los problemas; así nos encontramos en un escenario electoral permanente para impedir al pueblo encausarse en luchas reivindicativas que hoy necesita en gran manera para enfrentarse a las medidas duras económicas que nos están aplicando en acuerdo PSUV-MUD .

 

Hacer una proyección de los próximos resultados electorales es difícil debido al crecimiento y torpe accionar de la MUD, pero si nos queda claro que este gobierno hoy convertido en bonapartista reaccionario no le importa violentar el marco jurídico para asegurarse la victoria electoral, de manera que en un futuro nos pudiésemos estar encontrando ante unas elecciones con reglas completamente manipuladas para favorecer al PSUV, este gobierno aumenta su carácter autoritario para poder imponer las medidas económicas que protejan los intereses de la burguesías, nada podemos esperar de el como clase trabajadora, crear un alternativa política de carácter revolucionario que luche por nuestros intereses se hace indispensable.

Adrian ortiz

Militante de la Corriente Socialista Revolucionaria El Topo Obrero

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