Análisis de los Resultados Electorales Regionales 2017

De los resultados electorales del 15O lo primero que tenemos que decir es que los mismos parecieran contradictorios con la situación de descontento generalizado que existe entre todos los trabajadores y el pueblo en general, por la gravedad de la situación económica, pero ello, a nuestro parecer, tiene varias razones y son: Los coletazos de las criminales guarimbas que la derecha golpista y proimperialista que generaron un rechazo colectivo en el seno de la población, incluyendo bases sociales de la MUD y que el gobierno sigue capitalizando, acciones  que algunos sectores que se autodenominan izquierda socialista han querido disfrazar como movilizaciones populares de carácter democrático, pero que generaron un gran rechazo popular incluyendo en las propias bases de la MUD; segundo, la derrota política de estas con la elección de la ANC el 30J, tercero, la imposición de elecciones a gobernador convocadas por la ANC bajo sus condiciones, lo cual fue rechazado por el sector de VV y ABP de la MUD.

Una segunda conclusión válida es que estos resultados ponen en cuestionamiento los anuncios de participación de 8.089.320 de electores en las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente y la participación de 7.676.894 de personas en la consulta de la MUD. Estos dos resultados, son comportamientos de participación en elección presidencial que al compararlos con los resultados de la elección regional 2017, el PSUV-GPP sufrió una reducción en su votación del 28% y la MUD de 35% en apenas dos meses, lo cual es una pérdida difícil de explicar para ambos bloques políticos y si a esto sumamos el hecho de que el CNE no ha publicado los totales de la elección ANC2017 y la MUD quemó su registros de votación prácticamente nos lleva a concluir la poca veracidad de los resultados. Una tercera e importante cuestión es que estas elecciones representan un gran triunfo de la burguesía en su conjunto, no solo por la baja de la abstención, sino que ni siquiera se presentó alguna candidatura que cuestionase el capitalismo, que señalase que la actual crisis que estamos viviendo tiene su origen en la crisis de sobreproducción global del capitalismo explotada en 2007-2008 en los EEUU que a corto plazo tuvo sus efectos negativos en los precios de materias primas como el petróleo y el gas, de dónde ingresan a Venezuela, más del 90 por ciento de las divisas y presentase un programa anticrisis anticapitalista y socialista.

Detallando el análisis de las regionales 2017 y la posición de los 2 bloques, escuchamos un PSUV presentando los resultados como una gran victoria mientras en el bando de la MUD, entre la débil propaganda de fraude y el reconocimiento de los resultados por los candidatos de AD, las renuncias y expulsiones dentro de la MUD y las diferentes posiciones respecto a la participación en las próximas elecciones, convierten lo que fue una derrota con avances para la MUD en una derrota plena electoral. Para entrar en el análisis de los números vamos a comparar los resultados de estas elecciones con las elecciones regionales, desde el año  2013. Realizando dicha comparación vemos que el gran triunfo del PSUV no es tan así, pues en una primera lectura vemos un crecimiento nacional del voto del Gran Polo Patriótico del 4,7%, pero la MUD es la que más crece con un 5,3%, lo que nos muestra un ascenso en la polarización con una leve inclinación electoral hacia la MUD; sin embargo al calcular el mismo crecimiento para la nueva población votante el crecimiento del PSUV-GPP es de 0,2% mientras que la MUD sube 3,2%, lo que indica que a medida que se incorporan mas participantes activos  a la contienda electoral la mayor cantidad se suma la MUD.

Continuando con el análisis, si tomamos en cuenta las últimas cuatro elecciones regionales (2004, 2008, 2102 y 2017) vemos como la brecha que separa a la MUD del GPP-PSUV se va acortando a medida que pasan los años, una diferencia que comenzó con 19,4% en 2004, se redujo a 10 en 2008, a 11 en 2012 y hoy es de apenas del 7%, de manera que la MUD le viene ganando espacio al GPP-PSUV a medida que pasan los años y si en esta elección esa situación no se tradujo en mayores gobernaciones es porque aun ese crecimiento no sobrepasa el umbral cualitativo, sin embargo en proyección es cuestión de poco tiempo que se produzca un cambio en la correlación de fuerzas, puesto que el proyecto chavista ya vivió sus mejores tiempos, que fueron cuando el liderazgo de Hugo Chávez estaba fresco y podía contar con un colchón de petrodólares a más de 100 dólares el barril.

Analizando un poco más en detalle los resultados, podemos sacar conclusiones interesantes, entre ellas es que los estados donde más creció la MUD respecto a la población electoral fueron Vargas: 18%, Delta Amacuro: 17%, Trujillo: 16%, Guárico y Mérida: 12%, que son estados históricamente chavistas (exceptuando Mérida), mientras que los estados de mayor crecimiento del voto GPP-PSUV son Lara: 10%, Yaracuy y Sucre: 9% y Guárico: 8%, que a excepción de Lara, también han sido estados chavistas; De estos números vemos que el crecimiento del voto MUD es mucho mayor, sin embargo no aun lo suficiente para convertirse en fuerza mayoritaria en gobernaciones. Hasta aquí entendemos que ciertamente hubo una victoria del PSUV por quedarse con mayor cantidad de gobernaciones, pero que se dio sobre la base de un retroceso relativo y de un paso más en el avance de la MUD que le permite arrancarle una gobernación segura y quizás 2 si le damos el beneficio de la duda de haber ganado en el estado Bolívar, de manera que esta victoria del PSUV es una victoria retrocediendo y con un futuro incierto.

Aquí podemos añadir que mientras la MUD pierde la gobernación de Miranda, que es electoralmente la tercera en importancia por caudal electoral, gana Zulia que es la primera; así mismo le arrebata al PSUV los 2 estados petroleros – gasíferos: Zulia y Anzoátegui,  más importantes; Si en Bolívar también ganó, tenemos que ha conquistado el estado más importante en cuanto a la existencia de los batallones pesados de la clase obrera sidero metalúrgicos y los nuevos petroleros de la Faja, pero aún perdiendo, la relación en votos MUD vs PSUV-MUD, se ha estrechado a favor del sector abiertamente proimperialista de la burguesía.

El Voto Castigo de las bases de la MUD y la elección de la AN 2017

Si el PSUV puede celebrar estas elecciones como una victoria, es por el panorama que le había dibujado la última elección del la Asamblea Nacional en diciembre de 2015, donde la MUD los barrió electoralmente y por primera vez revirtió la correlación de fuerzas electoral que completaba lo que en septiembre de 2016 también fue una mayor capacidad de movilización de masas, avizorando el fin del gobierno chavista. Las elecciones de AN2015 fueron un fenómeno electoral que se salió de lo esperado y que encontramos su explicación en un rechazo nacional hacia el gobierno, traducido en votos, por la difícil situación económica que nos está haciendo pasar por defender los intereses del gran capital. La participación de la población en esas elecciones fue del 74,17% cifra que solo se había alcanzado en elecciones presidenciales; ninguna elección no presidencial había rebasado la barrera del 70% y el nivel de votos obtenidos por la MUD de 7.726.066 se presenta igualmente en elecciones presidenciales, sin embargo los votantes PSUV-GPP 5.622.844 fueron una cantidad típica y predecible, con un crecimiento de apenas el 2% del universo electoral, entonces ese diciembre de 2015 vemos que el voto chavista NO migró hacia la MUD, ni tampoco disminuyó como muchos han hecho ver, sino que lo que ocurrió fue que el sector abstencionista a este tipo de elecciones se lanzó a expresarse electoralmente a través del voto MUD. Pero esta mayoría movilizada electoralmente desapareció en las regionales 2017, dejando a la MUD en su comportamiento electoral promedio. La desaparición de esta mayoría excepcional, la explicamos a través de un conjunto de políticas que le alejan de las masas produciéndole derrotas.

El primer golpe que sufre la MUD después de la victoria parlamentaria fue el desconocimiento de la elección de 3 diputados de la AN por decisión de un Tribunal no electoral, lo que fue seguido por la suspensión de toda la AN por parte del TSJ; a esto le siguió una campaña por un revocatorio que el gobierno desmanteló con decisiones tribunalicias. Más tarde la MUD entró a “un dialogo” abandonando la calle y perdiendo tiempo que bien utilizó el gobierno para reorganizarse; le siguió una jornada de validación de los partidos que le quitó personería jurídica a partidos pequeños pro MUD así como pro chavistas momento cuando la MUD decidió repetir, con menor participación de su base social, las guarimbas, que prometían el cambio de gobierno de forma violenta pretendiendo dividir la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, cuestión que al no lograrlo, terminaron desaparecidas (derrota)con la elección – instalación de la ANC.

La MUD perdió la base electoral ganada en el 2015, tratando de cambiar al gobierno sin consolidar y ampliar su capacidad de movilización de calle y lanzando acciones vanguardistas de carácter foquistas, porque tienen claro que esto pudiese, a la vuelta de la esquina, llevar a un estallido social que los sacase a ellos mismos del escenario, mientras que el gobierno se valió de todo el aparato burocrático y represivo para asestarle golpes certeros y a cualquier disidencia entre sus filas y así buscar el mejor escenario posible ante unas elecciones que se debían realizar.

Esta política de la MUD tuvo un reflejo en el electorado que lo castiga en algunos estados quitándole lo que pudo ser una mejor posición en las regionales de 2017. Si analizamos los estados con decrecimiento de la MUD, nos encontramos el siguiente panorama: Amazonas: -19%, Lara: -4%, Miranda: -3%, Zulia: -3%. Como vemos la mayor erosión de votos se dio en los estados que gobernaba la oposición: Amazonas, Lara y Miranda, además que al incluir el Zulia notamos que son los estados donde las guarimbas fueron más intensas y en una radiografía más detallada, la MUD decrece en los municipios guarimberos, de manera que hubo aquí una abstención castigo al accionar violento de la MUD. Otro dato interesante es que al menos las 5 principales figuras de la MUD con proyección nacional fueron derrotadas: Ismael García, Andrés Velásquez, Henry Falcón y Carlos Oscáriz. Solo Juan Pablo Guanipa ganó, pero contrayendo la votación de la MUD y porque el voto de Arias Cárdenas se contrajo mucho mas.

Finalmente si comparamos el voto lista de la AN2015 con el de R2017 la caída de votos más grande de la MUD fueron en este orden: Zulia, Miranda, Carabobo, Lara, Aragua y Anzoátegui.

En lo que respecta al PSUV-GPP, este sufrió contracción de la votación en Táchira: -9%, Zulia: -4%, Nueva Esparta: -3%, Apure: -1%, Delta Amacuro: -1%, Anzoátegui: 0% y Trujillo: +1%; acá notamos que las mayores contracciones y menores crecimientos ocurrió donde estaban aquellas candidaturas que repetían mientras que los de mayor crecimiento Lara, Yaracuy, Sucre, Portuguesa y Guárico son nuevas caras exceptuando Yaracuy. Lo que significa un castigo a las gestiones actuales, pero un apreciación del voto chavista de que la mala gestión es responsabilidad del actor y que se puede corregir con un chavista mucho mejor.

En lo cualitativo la MUD solo gana 5 gobernaciones, pero unas muy importantes por ejemplo entre Anzoategui y Zulia la MUD suma gobernaciones con poder económico gracias a la explotación y refinación petrolera, dos de los puertos marítimos mas importante del país al que se le puede añadir Nueva Esparta, en correspondencia la MUD gobierna donde se encuentra la más importante fuerza obrera del país como es la de los trabajadores petroleros y aunque no ganaron finalmente Bolívar, si ganaron en los municipios donde se encuentran los trabajadores de las empresas básicas de Guayana; también sumó prácticamente toda la frontera con Colombia, cualitativamente estos estados ganados le dan mayor presencia y no olvidar que el Zulia es el estado de mayor cantidad de electores.

El Gran Polo Patriótico apenas respira

El PSUV en su carácter autoritario y sectario ha venido desarrollando una política para ser el único partido de este sector burgués y aglutinar todo el voto chavista bajo sí; dan cuenta de ellos medidas como la validación donde algunos partidos pequeños de izquierda perdieron su existencia tras no reunir la votación necesaria, luego el PSUV ha golpeado a cualquier organización o partido que ha cuestionado su accionar en casi cualquier espacio, así lo han sentido organizaciones como las del “chavismo critico” atacados de traidores y hasta el mismo PCV cuestionado al querer sacar candidatos propios como lo hizo en Apure.

El PSUV tras estas elecciones se consolida como la mayor fuerza, prácticamente la única existente dentro del GPP; su política autoritaria de aplastamiento de cualquier disidencia rinde frutos siendo la única votación relevante la del PCV en Apure con un 14%, pero en el resto del país el PCV representó entre el 2 % y 3% de la votación. Todo el GPP en su conjunto representa aproximadamente el 20% del voto chavista lo que es significativo sobre todo ante el estrechamiento de la diferencia de votos con la MUD, por lo que el PSUV aun tendrá que convivir con el chiripero y tomarlo en cuenta para el reparto de la torta burocrática.

Acción Democrática emerge en la reorganización de la MUD

En el sector burgués de la MUD, se dan pasos para resolver el problema de dirección. Acción Democrática se convierte en el gran ganador de este bando, conquistando 4 gobernaciones y convirtiéndose en la fuerza opositora más votada, claro, este fortalecimiento todavía no se traduce en la constitución de un partido de masas y fuertes raíces organizativas en el pueblo, como lo fue en el siglo pasado, pero es que ninguno de la MUD lo es. En segundo lugar lo acompaña Primero Justicia, que aunque conquista 1 gobernación pierde papel protagonista de las últimas elecciones y en tercer lugar aparece Voluntad Popular, uno de los componentes de la ultra derecha venezolana. Este resultado en primer lugar va dibujando un rostro necesario en este sector burgués que allana el camino para tener una sola voz principal en el reparto del país con el PSUV; la cantidad de intereses y métodos han sido determinantes en sus derrotas y que de la MUD salga un solo bloque mayoritario o hegemónico le es imprescindible para dotar a la burguesía de una dirección de recambio ante el fracaso y caída del PSUV. Recordemos la posición de los partidos más grandes durante la validación de los partidos, quienes no protestaron de manera firme permitiendo la pérdida de registro legal por ejemplo de ABP y Vente Venezuela, cuyas bases se pueden mover hacia otras organizaciones similares. Viendo los resultados obtenidos vemos que la base electoral de la MUD se inclinó hacia las organizaciones menos radicales, que es lo que representa AD, lo que no niega la existencia de un ala de ultra derecha como VP, lo que nos muestra la polarización social en desarrollo, sustento del ala burguesa que reclama acciones golpistas y violentas para el cambio del gobierno, pero que aún no goza de amplio apoyo de las masas.

La izquierda venezolana

La izquierda que se reclama revolucionaria en Venezuela y que oscila desde el llamado chavismo critico donde participa Marea Socialista hasta el Partido Socialismo y Libertad (PSL) tomaron una posición oportunista; Marea, se asumió detrás de la tarjeta UPP 89 cuyos candidatos planteaba un programa democrático burgués, al que llaman chavismo sin Maduro y que entre los candidatos estaba, por ejemplo, la Negra Muñoz en Portuguesa, quien cuando gobernadora fue una abierta opositora a la lucha del campesinado por la recuperación de la tierra, que se encontraban y encuentran en manos de latifundistas o transnacionales como Smurfit; otras organizaciones como el PSL llamó a no votar ni por la MUD ni por el PSUV pero dejando entrever su apoyo a cualquier otra candidatura distinta a las del PSUV, es decir de la MUD, cuando no había ninguna con carácter de clase en estas elecciones y parejo a ello se presentó en declaraciones político electorales de prensa como parte de FADESS, frente sindical del entorno político de la MUD. De manera que la mayoría de la izquierda se lanzó a la defensa de un programa burgués, sea del lado del  PSUV-GPP o de la MUD en abierto llamado conciliatorio con sectores burgueses. Estas propuestas obtuvieron en los estados votaciones de menos del 1%, pero más allá de la votación lo que refleja es la continuidad en la involución política de estas organizaciones que las alejan del campo del marxismo revolucionario y de la propia clase obrera. Otro sector de la izquierda hace vida activa al interior del PSUV como la CMI e IR, que llaman a votar por las candidaturas de gobierno, pero dicen marcar diferencia programática electoral.

La Clase Trabajadora

La clase trabajadora nuevamente ha sido llevada por las direcciones que se reclaman de izquierda en apoyo al campo de la burguesía. No hay indicativos que nos señales cosa en contrario. Hasta el CNE conspira para evitar que algún número de votos nulos puedan indicar una diferenciación de sectores de la clase o de revolucionarios con respecto a los bloques de la burguesía. En estas elecciones la posibilidad técnica de votar nulo se dificultó con relación a pasadas elecciones y eso se hizo con toda la intención y aprobación de los auditores del gobierno y de la oposición, de negar la visibilización de un voto en contra de sus políticas. Si a esto añadimos una disminución histórica en elecciones regionales de la abstención, debemos concluir que los trabajadores se sumaron a dar un voto de confianza a quienes no le representan políticamente. Tenemos que decir que el universo de votantes 11.035.898 fueron votos por opciones burguesas votos por los verdugos que nos están aplicando duras medidas económicas para que la crisis económica sea pagada a costillas del sacrificio de la clase trabajadora, pero la responsabilidad de esto no es otro que de las direcciones políticas y sindicales de una izquierda en crisis, que no solo llama a votar abierta o encubiertamente por los enemigos de clase, sino que, y es lo más importante visualizar, en el accionar diario desarrollan políticas sindicales que en vez de ampliar la capacidad de respuesta combativa de los trabajadores, aplican métodos burocráticos que castran la potencial capacidad de lucha de la clase, apoyaron o aliaron a los sectores burgueses que impulsaron movilizaciones con carácter contrarrevolucionario y las llamadas guarimbas, que no fue otra cosa que violencia contra el propio pueblo…. Si, la llamada izquierda revolucionaria, en la lucha social concreta, en el día a día no cumplió su papel de educativo como vanguardia política de la clase obrera y el pueblo, sino por el contrario sirvió como elemento confucionista, desorientador del pueblo trabajador, esa política fue trasladada de manera consecuente al plano electoral. Cada sector de la izquierda llamando a votar a uno de los dos bloques burgueses.

Nosotros, desde nuestras trincheras de lucha sostenemos y seguiremos sosteniendo que la clase trabajadora no tiene que nada que buscar ni esperar nada positivo de las direcciones burguesas entreguistas y de las que concilian con estas; la clase trabajadora necesita una dirección que le de rumbo a sus luchas que se han presentado en los últimos años en el país, la clase trabajadora no está derrotada, solo aletargada por responsabilidad de sus direcciones sindicales y políticas. Algunas acciones sindicales de manera débil y aisladas unas de otras se han activado para enfrentar la difícil situación; educadores, trabajadores de la pesca, de la harina, de minerales no ferrosos, alimentos, jubilados y pensionados, de la Misión Barrio Adentro y muchas más se habrán de activar pues la crisis no nos dará descanso y será nuestro deber como socialistas revolucionarios activar para acompañar las luchas que se den, para impulsar su unidad y para profundizar en sus objetivos reivindicativos concretos, hacia otros de largo aliento que ataquen la raíz del problema que es la crisis del capitalismo y buscar los caminos para ayudar a hacer entender que si no derrotamos al capitalismo, este nos sumirá en mayores niveles de miseria, en mayores niveles de dependencia como nación. Los sectores que en estos años han salido a luchar incluso en contra de sus propias direcciones son los que nos dicen que el movimiento busca salir de la parálisis, pero sin encontrar aún el camino de la lucha unitaria a escala nacional, única manera de partirle el espinazo al paquete de austeridad económica que se nos está aplicando y que entonces nos corresponde a los sectores revolucionarios jugar ese papel impulsor, unificador y orientador de las luchas futuras, donde en el campo electoral pronto se nos presentarán nuevos retos a los cuales hay que responder revolucionariamente.

Detrás de las direcciones burguesas no tenemos nada que buscar; solo una dirección política revolucionaria de la clase obrera puede dar la pelea consecuente contra los intereses de la burguesía, una dirección que partiendo de la lucha por la defensa de los salarios, por la discusión de los contratos colectivos, que detenga los despidos, que enfrente el aumento de precios y que plantee controlar las palancas de economía, que ponga sobre la mesa nuevamente la consigna de a empresa cerrada empresa abierta bajo control obrero, que luche contra la criminalización de la protesta y los instrumentos represores del gobierno como son las OLP y los tribunales, que ponga un parado a la entrega de los dólares que el gobierno le regala a la burguesía, que derogue los acuerdos entreguistas como los del arco minero, Tratados de Doble Tributación, y la desnacionalización de la industria petrolera y el Pago de la Deuda Externa; que plantee la nacionalización de los monopolios, la banca y el comercio exterior. La crisis que estamos viviendo es la crisis global del capitalismo. No es con medidas aisladas que vamos a para esta crisis e impedir que nos maten de hambre y miseria; No es confiando en algún sector de la burguesía como vamos a derrotar el paquete de austeridad económica que nos están aplicando, no es apoyando soluciones políticas y económicas intermedias como vamos a parar la entrega del país a las fuerzas colonizadores del gran capital como vamos a alcanzar la independencia económico; El capitalismo no acepta reformas, al capitalismo hay que destruirlo desde la raíz y esa lucha solo la puede liderizar la clase obrera en contra de la burguesía, con un Partido Socialista Revolucionario de los Trabajadores como dirección de la misma.

Se viene un nuevo proceso electoral antes de finalizar el año. Hay que multiplicar los esfuerzos para participar levantando con fuerza un programa que clarifique el camino hacia la derrota del capitalismo y la construcción del socialismo. La alternativa es SOCIALISMO O BARBARIE.

CORRIENTE SOCIALISTA REVOLUCIONARIA – EL TOPO OBRERO

25/10/2017

 

 

 

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