La propaganda electoral del FIT

UNA CAMPAÑA ELECTORAL CONTRAPUESTA CON LOS PRINCIPIOS LENINISTAS

Los partidos que integran el FIT no sólo se reivindican “trotskistas” sino también “leninistas”, lo cual no puede

ser de otra manera, ya que el propio Trotsky, desde mayo de 1917, se consideró un bolchevique-leninista. Entre Lenin y Trotsky no hay diferencias en relación a los principios planteados para la intervención en las elecciones, siguen un método común.

Lenin escribió:

“Si para los politicastros burgueses de todos los países, comenzando por los kadetes de Rusia y terminando por los “librepensadores” alemanes, o por los “radicales” de la democracia burguesa de Francia, lo más importante es el éxito inmediato, lograr una banca de diputado, para el partido  socialista, en cambio, lo importante es la propaganda y la agitación entre las masas, la prédica de las ideas socialistas y de una consecuente y abnegada lucha por una democracia total.” (A propósito de las elecciones de Petersburgo, Lenin, OC Tomo XVI, pág 19) “Para la socialdemocracia, que considera ante todo las elecciones como un medio de educación política del pueblo,  el problema principal es, claro está, el del contenido ideológico y político de toda la propaganda y toda la agitación vinculadas a las elecciones. Es éste el problema de la

plataforma electoral. Para todo partido que merezca lo más mínimo ese nombre, mucho antes del momento mismo de las elecciones es la plataforma algo ya dado, no ideado adrede “para las elecciones”, sino necesariamente dimanante de toda su actuación, de la organización de su trabajo, de toda su orientación en el periodo históricoconcreto.”…

 

“En muchos casos es conveniente y a veces necesario coronar la plataforma electoral de la socialdemocracia

lanzando una consigna breve, la consigna de las elecciones, que plantee los problemas principales de la práctica política inmediata y proporcione la base y el material más favorables y asequibles para desplegar en todos los terrenos la prédica del socialismo. En nuestra época podrían servir de consigna general tan sólo los tres puntos siguientes: 1) república; 2) confiscación de todas las tierras de los terratenientes; 3) jornada laboral de ocho horas.” … (en estos años Lenin pensaba que podía haber una revolución democrática como

etapa independiente, antes de que se pudiera emprender la lucha por la revolución socialista. De ahí el carácter democrático de su programa de acción, y de las consignas ejes conocidas como “las tres ballenas”)

“Resumiendo, la esencia y el nervio vital de la plataforma electoral socialdemócrata pueden expresarse en dos

palabras: ¡Por la revolución!” (Campaña electoral y plataforma electoral, Lenin OC, Tomo XVII, pág. 266)

 

Propaganda oportunista

Sin embargo, los partidos del FIT hacen todo lo contrario de lo que planteaba Lenin. Quieren sacar más votos y más diputados y en aras de ello rebajan y diluyen el programa y eliminan por completo la estrategia revolucionaria.

Tomaremos como ejemplo un video de campaña y la participación en una entrevista de TV ya que ese es el

“espacio” que los partidos que se reivindican revolucionarios, leninistas y trotskistas, quieren aprovechar participando en las elecciones, con el supuesto objetivo de llegar a las masas de trabajadores más amplias con una propaganda revolucionaria.

 

Uno de las provincias en la que mejor le fue en las PASO al FIT (en este caso en particular, al PTS) fue en Jujuy, con el candidato “recolector” Alejandro Vilca, que empezó a militar en el PTS cuando estudiaba arquitectura en la Universidad de San Juan en el año 96.

 

El 1 de junio LID publicó el video de un reportaje que le fue realizado a Vilca en el programa El Pulso de la Semana en Canal 7 de Jujuy.

 

Para iniciar la conversación y “romper el hielo” el periodista le pregunta a Vilca sobre su edad (40 años) y le dice que es buena edad para ser diputado nacional. Vilca contesta que es una buena edad para “dar una gran batalla electoral”. Dado que la lucha electoral es considerada apenas un medio secundario para difundir el programa revolucionario, y que la participación electoral está supeditada a la lucha de clases que transcurre fuera del terreno parlamentario, pensamos que la respuesta de Vilca podría haber sido otra, por ejemplo,

que a los 40 años se siente fuerte y con energías para luchar junto a los trabajadores municipales y a todos los

trabajadores jujeños por imponer una salida de fondo favorable a los trabajadores, para luchar por un gobierno de los trabajadores y el pueblo pobre, etc. Sin embargo, el FIT ha decidido que esa consigna (Gobierno de Trabajadores) quede excluida de su propaganda electoral. Y en su lugar, en el conjunto de su propaganda electoral se plantean consignas mínimas y democráticas; y la única consigna transicional de su propaganda se plantea “en clave” reformista, es decir, desvinculada de la estrategia revolucionaria.

 

Ya entrando al tema principal, el periodista le pregunta a Vilca su “propuesta electoral”.

Vilca responde que para que todos tengan trabajo hay que reducir la jornada laboral a 6 horas, 5 días a la semana, con un salario igual a la canasta familiar. Pero Vilca no explica a quién va dirigida esta “propuesta”. Dado que en ningún momento nadie dice, ni Vilca, ni ningún otro candidato, ni en ninguna propaganda, que es una propuesta dirigida a los trabajadores, para que la tomen como programa y luchen por ella, se debe entender que es la “propuesta” que van a llevar al Parlamento para que se vote en su seno, en el recinto

parlamentario, es decir, es una propuesta a los legisladores de los partidos burgueses. Nada dicen los candidatos del FIT acerca de la posibilidad o no de que una votación favorable a esta propuesta se produzca. En ningún momento se plantea que será necesaria la lucha extraparlamentaria de los trabajadores para conquistar esa demanda.

 

La relación entre esta propuesta y “las ganancias capitalistas” sólo se establece diciendo que esta propuesta

es posible de realizar, pero “afectando” las ganancias de los capitalistas. Como se sabe, en la historia de la lucha de clases, no hay conquista que beneficie a los trabajadores que no afecte a los capitalistas. Pero acá nada se dice de en qué grado afectará. Y esto es importante para saber qué grado de resistencia ofrecerán los capitalistas ante esta demanda, y consecuentemente que grado de organización y lucha extraparlamentaria será necesaria. Vilca da a entender que con el gran desarrollo tecnológico que hubo en los últimos tiempos esta reivindicación (eso sería si los trabajadores la tomaran) sería posible realizar sin necesidad de derribar al régimen capitalista, como si se tratara de la  demanda por las 8 hs que levantó la II Internacional en la última década del siglo XIX (1889). Sólo omiten un pequeño detalle, que en aquel momento el capitalismo estaba en un período de gran crecimiento económico, y por eso, aunque costó durísimas luchas y mucha sangre –recordemos como ejemplo de ello a los mártires de Chicago-, los trabajadores pudieron conquistar esa reivindicación dentro del marco capitalista. ¿Acaso hoy la situación del capitalismo es la misma? ¿Acaso el PTS cree que el desarrollo tecnológico del capitalismo puede llevar al pleno empleo sin la necesidad de una revolución socialista? Reeeevooooluuuuciónnnnnn, ¿se acuerdan? Esa palabra nunca sale de la boca de los

candidatos del FIT.

 

Vilca dice que el gobierno de Macri no ha dado ninguna respuesta a los problemas estructurales (pobreza,

desocupación, inflación), que habló de “desocupación cero y pobreza cero, pero nada ha hecho”, pero no explica que no puede ni quiere, porque es un gobierno burgués. También dice que cuando explica la propuesta del FIT de reducir a 6 hs la jornada laboral, le contestan que es utópica. Entonces para demostrar que no es utópica, y que se puede realizar, argumenta que del actual PBI “los trabajadores se llevan” el (33%) y el resto se lo llevan los empresarios; entonces Vilca dice que lo que hay que hacer es que se duplique lo que se

lleva el trabajador del PBI (68%). “Acá lo que no funciona es el capitalismo –continua diciendo Vilca-, pero nosotros lo que planteamos es una solución que es real…..a la vez esto reactiva el mercado interno. “Es una

propuesta realizable. Pero hay que afectar las ganancias de los capitalistas, lamentablemente”.

 

Estas declaraciones de Vilca son demostrativas del carácter oportunista de la propaganda que hace el PTS. Parece el programa del peronismo de los años ’50. Sólo que en un momento en el que el capitalismo, en lugar de estar en el inicio del boom económico de post guerra está en una crisis general tan profunda que es comparable con la gran depresión de los ’30.

 

Al referirse a los partidos burgueses que gobiernan la provincia Vilca los caracteriza como “los corruptos de antes y de ahora” como “una casta política, que se enriquece con los privilegios del poder” y después de mencionar las altas dietas que cobran, le contrapone otra de sus “propuestas” “que todo diputado y funcionario gane como un trabajador”. Esto es echar tierra en los ojos de los trabajadores porque desvía completamente el lugar donde hay que poner el eje. El eje no es si un diputado gana más o menos, ya que aun con un

sueldo más bajo un diputado o funcionario de un partido burgués seguirá legislando o gobernando para la burguesía cuyos intereses representa y defiende desde el aparato de poder del Estado en el que se encuentre. Es como enfrentarse a un asesino que nos amenaza con un puñal y reclamar que desinfecte la hoja de su cuchillo.

Cuando habla del ajuste de Macri y los gobernadores kirchneristas, Vilca sostiene que el verdadero cambio que los trabajadores necesitan es que la izquierda llegue a la legislatura y a los concejos para impulsar las demandas de los trabajadores. Cuando hace referencia a que los trabajadores somos mayoría, y a la necesidad de que los trabajadores demos una pelea política para gobiernen las mayorías, queda como una frase perdida y enmarcada en la “lucha política” electoral.

 

Otro ejemplo es el spot de Crivaro (candidato a diputado por Santa Fe) junto a Del Caño.

Dicen: “El FIT es la única fuerza que “se planta frente al ajuste” en el congreso y en las calles. Queremos cambiar este sistema de raíz, si somos millones nadie nos va a parar. Vamos por un nuevo tipo de sociedad donde lo que importe sea nuestra vida y no las ganancias de los empresarios”. En el spot Crivaro dice que están por otro tipo de sociedad. La primera vez que lo escuchamos nos entusiasmamos, pensamos: va a hablar del socialismo. Pero no, en apenas segundos se disipa nuestra expectativa. ¿Qué dice Crivaro de la nueva sociedad? que debe ser una en la que nuestras vidas valgan más que sus ganancias. ¿Se puede decir algo más general para no decir nada?? Es un spot más apropiado para el Partido Humanista que para un partido que se reivindica revolucionario de la clase obrera. Y encima el nuevo tipo de sociedad que nos propone Crivaro será una sociedad capitalista, ¿sólo que las ganancias de los patrones importarán menos? ¿será un capitalismo humano, como la utopía –esa sí- que persiguen tantos reformistas?

 

En un video de la TV pública sobre las elecciones legislativas, que tiene como único protagonista a Néstor

Pitrola, este dirigente del PO y candidato a senador en la Pcia de Bs As, se explaya en el análisis y en la denuncia. “El FIT se planta contra el ajuste”…y nada más, ni una propuesta programática importante. Pitrola dice que “el voto al FIT es una opción de independencia política de los trabajadores, de los partidos que nos han gobernado hasta el presente”, pero no explica que es lo que eso significa.

 

Para nosotros la independencia política significa –como mínimo- que los trabajadores nos organicemos de manera independiente de los partidos patronales y la burocracia sindical, y que levantemos un programa de ruptura con la burguesía y el imperialismo, un programa para luchar por un gobierno de la clase trabajadora, apoyada en los sectores pobres y oprimidos de nuestro pueblo. El FIT todavía cumple con estas condiciones y por eso llamamos a los trabajadores a votarlo contra los partidos patronales, para manifestar en ese voto una postura favorable a la independencia política. Pero nuestro llamado a votar al FIT es crítico. Criticamos su

política, su propaganda electoral, y en otras notas criticaremos su actitud en el Parlamento.

 

El programa del FIT tiene más de 20 puntos. De conjunto es un programa que apunta a una ruptura con el capitalismo, pero es centrista –kautskiano-, no llega a ser revolucionario, porque como dice Lenin, no se puede ser revolucionario sólo limitándose a la lucha de clases. Para ser revolucionario hace falta luchar contra el Estado burgués, por un estado obrero. Y el programa del FIT no dice nada de las FFAA, que es el pilar del Estado burgués.

 

“Que el Estado es el órgano de dominación de una determinada clase, la cual no puede conciliarse con su

antípoda (con la clase contrapuesta a ella), es algo que esta democracia pequeñoburguesa no podrá jamás comprender, La actitud ante el Estado es uno de los síntomas más patentes de que nuestros socialrevolucionarios y mencheviques no son en manera alguna socialista (lo que nosotros, los bolcheviques, siempre hemos demostrado), sino demócratas pequeñoburgueses con una fraseología casi socialista. De otra parte, la tergiversación “kautskiana” del marxismo es bastante más sutil.

 

“Teóricamente”, no se niega ni que el Estado sea el órgano de dominación de clase, ni que las contradicciones de clase sean irreconciliables. Pero se pasa por alto u oculta lo siguiente: si el Estado es un producto del carácter irreconciliable de las contradicciones de clase, si es una fuerza que está por encima de la sociedad y que “se divorcia cada vez más de la sociedad”, es evidente que la liberación de la clase oprimida es imposible, no sólo sin una revolución violenta, sino también sin la destrucción del aparato del Poder estatal que ha sido creado por la clase dominante y en el que toma cuerpo aquel “divorcio”. (Lenin, El Estado y la revolución)

 

AB 15/9/17

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