LA CLASE OBRERA ANTE LA COYUNTURA: REVOLUCIÓN Y CONTRARREVOLUCIÓN SE ATISBAN DESDE LO LEJOS Y NO TANTO

Mientras el gobierno niega la profundidad de la crisis alimentaria y de medicinas que estamos viviendo, generando hambre real en centenares de miles de personas que sus CLAP no han podido paliar, el 11 de junio de 2016 en el Cerezal del estado Sucre, el 13 en Cariaco y el 15 en Cumaná se repitieron escenas de desborde del movimiento popular con asalto a negocios en búsqueda de alimentos que fueron enfrentados por la policía estatal y la Guardia Nacional Bolivariana, quienes con sus disparos produjeron 1 muerto en el primer episodio y 2 en Cumaná, reviviendo el fantasma del 27F, por ahora en chiquito: El pueblo que se lanza desesperado a la calle, producto del hambre, desbordando las fuerzas represivas del estado burgués y estas responden armas asesinas en mano. Al igual que CAP el 27F de 1989, el gobierno de Maduro trató de descalificar este desbordamiento popular porque supuestamente durante el mismo se produjeron asaltos a locales de venta de electrodomésticos. Días después llega de Trinidad un barco lleno de alimentos para el estado Sucre y se producen algunos cambios en los mandos de los cuerpos represivos.

La acción del pueblo y la respuesta del gobierno son una verdadera campanada del momento que estamos viviendo: el pueblo dando una muestra de estar dispuesto a romper con los canales de la institucionalidad burguesa y el gobierno de estar preparado para responder en la misma tónica que lo hizo Carlos Andrés. Las acusaciones de que ese accionar estuvo dirigido por la MUD, nos suena a los señalamientos de CAP y Octavio Lepage de que la semiinsurrección popular del 27F estuvo dirigida por la izquierda socialista.

La izquierda que se reclama marxista, socialista revolucionaria se mantiene mayoritariamente dentro de las fronteras de la conciliación, sea dentro del chavismo: Marea Socialista, Izquierda Revolucionaria-El Militante y Lucha de Clases o en el borde de su frontera: PSL armando alianzas políticas con sectores de la MUD y el “chavismo crítico” con un programa demoburgués. Otras agrupaciones presentan propuestas que se mantienen en la propaganda política o sin salir del planteamiento sindicalista reivindicativista, aisladas unas de otras.

Durante todo el año 2016 el escenario político nacional ha estado dominado por la burguesía vía los enfrentamientos entre los bloques de la MUD y del PSUV – GPP, donde, aparte del acuerdo de usar todo el peso de ambos para controlar a las masas asalariadas y populares en general para que no desborden el ordenamiento institucional burgués con acciones sindicales o políticas que paralicen el aparato productivo y al país con sus movilizaciones, por momentos aparentemente parecen haberse impuesto las posiciones más desubicadas del escenario de la lucha de clases, pero por las propias declaraciones de personeros como José Vicente Rangel y el propio Ramos Allup, presidente de la Asamblea Nacional, sin cerrar las puertas a la negociación, más allá del referendo, de cómo canalizar, desviar o aplastar el descontento de la población. El imperialismo mismo, ha dado demostraciones de no querer ahorcar al gobierno pues no se ve con la fuerza para dar un golpe decisivo a las masas sin obtener una respuesta de igual o mayor factura y por allí la votación en la OEA en la discusión sobre la aplicación de la carta democrática y la normalización de las relaciones diplomáticas con Venezuela. Prefiere seguir realizando movimiento de peones desgastantes… En los últimos días, luego de la declaración del imperio de que las partes debían negociar, el excandidato Capriles de manera propagandista para su público, expuso diferencias con el español Zapatero (1) y este a su vez ha descalificado a Capriles (2), mientras desarrollan contactos tras bambalinas que involucra a dos nuevos actores.(3)

 El día jueves 07/07, en una declaración oficial de la Coordinadora de la MUD pone como nueva condición para sentarse a negociar que se incorpore la representación de la Iglesia católica a la mesa de negociaciones y la OEA. (4). Mientras Maduro sigue reforzando sus posiciones en el seno de las fuerzas armadas realizando algunos cambios pero ratificando al Ministro de la Defensa. Ahora, ¿Quién, además del imperialismo, empuja ese cambio de posición? ¿quién empuja a la oposición después de tanto nadar, ir a morir en la orilla de las negociaciones?.

La clase obrera ha estado al margen de las discusiones del país que debemos tener desarrolladas entre la MUD y el PSUV-GPP, incluso sin propuestas alternativas a la grave crisis de desabastecimiento, inflación y violación de los derechos laborales, con la sola excepción de la URT – Sucre, la Mesa Sindical en Lara y Fustbec con sus peleas sindicales en Carabobo, pero que ninguna ha trascendido más allá de algunos medios de comunicación. Tampoco en los temas que son inherentes a la lucha reivindicativa, en su enfrentamiento directo con los amos del capital: violación de los contratos, despidos, salarios, libertad sindical, se han dado pasos para dar un salto que nos permitan superar los enfrentamientos defensivos aislados donde la burguesía nos lleva toda la ventaja, así como tampoco en problemas de independencia nacional, caso Deuda Externa, y la defensa de la ecología, contra el desarrollo del plan del Arco Minero del Orinoco, el cual ha recibido la respuesta de algunos sectores de la vanguardia política y social y es de todas las intervenciones la más propagandizada por algunos portales como Aporrea.

La UNT después del último Consejo Nacional donde se aprobó formalmente unas propuestas programáticas que la pudieran mantener en el primer plano nacional, se ha sumergido en el ostracismo; la CTV solo hace críticas apegadas a las propuestas de la MUD y en el “extremo” el sindicalismo gobiernero de la CSBTT, solo lanzan loas a las medidas del gobierno. Otras centrales o proto centrales tan solo se mueven burocráticamente para alimentar sus filas en desmedro de las existentes CTV, CSBTT y UNETE.

En el llamado campo de la izquierda marxista las posiciones vienen girando entre posiciones abiertamente conciliadores reclamándose seguidores del legado de Chávez, papel que vienen jugando entre otros agrupaciones Marea Socialista, El Militante y Lucha de Clases, en otra versión tenemos al PSL, impulsores de la Plataforma del Pueblo en Lucha y el Chavismo Crítico con desarrollo de alianzas con sectores o dirigentes chavistas y que ante la crisis, tan solo se plantean alianzas demoburguesas(5) versión criolla de la revolución por etapas, los que les imposibilita desarrollar una política de independencia de clases, única vía para la solución de la crisis a favor del proletariado. Tanto los compañeros de Marea Socialista como los del PSL parecieran andar más en pasos preparatorios para su posible participación en una futura campaña electoral, que en dedicar sus fuerzas en la organización del movimiento obrero y popular para que enfrentemos el paquete de austeridad burguesa que se nos viene aplicando desde el gobierno y su santo aliado la MUD.

LOS MILITARES ANTE LA CRISIS

La pelea de la MUD y el PSUV-GPP por el referéndum ha dejado un gran vacío político que no ha sido llenado por ninguna otra fuerza política. Como oferta a futuro la MUD, la más clara de sus propuestas alternativas a las medidas del gobierno y para que no quede ninguna duda de ser el continuador de las políticas chavistas, la expresó el presidente de la Asamblea Nacional al decir que un gobierno de la MUD tenía que tomar medidas antipopulares; el gobierno ante la crisis de desabastecimiento sigue desarrollando los CLAP que como buenos aparatos burocráticos tan solo son un mecanismo que paso a paso en vez de solucionar el problema para el cual teóricamente fueron creados, muestran sus limitaciones desarrollando nuevas contradicciones que exacerban la conciencia obrera y popular.

Parejo, el gobierno profundiza sus acuerdos con la burguesía para tratar de resolver los graves problemas creados por la política de control de cambios y de precios, que ante la baja de los ingresos petroleros, ha desatado la crisis de desabastecimiento e inflación. Estos acuerdos, dirigidos por el empresario Pérez Abad, verdadero Ministro de Economía del gobierno, aparte de incluir aumentos de precios que oscilan en el 1000%, ha concretado con algunos empresarios la exportación de productos que si bien no cubren, ni por asomo, la baja de dólares de los precios petroleros, le sirven a Maduro para propagandizar el éxito de uno de sus  “motores” de impulso de la economía.

Los aumentos de precios solicitados por el empresariado están siendo satisfechos, empezando a aparecer los productos en los anaqueles, pero sin que lleguen a la mesa del pueblo, lo cual no  resuelve un problema principalísimo en la crisis social de desabastecimiento e inflación, cual es aplacar el descontento obrero y popular… Es entonces que aparecen los militares y el conjunto de los organismos de represión del estado para controlar la situación (contener o aplastar cualquier insurgencia obrera y popular que diluya el marco jurídico burgués, como sucedió el 27F de 1989).

Y es así que en todo el país se ha estado viviendo un “clima verde olivo” en todo el territorio nacional: Las ciudades más importantes han visto desfilar las columnas de 4 a 8 motorizados o camiones antimotines de la Guardia Nacional Bolivariana armados con equipos antimotines y sus nuevos AK rusos; en momentos críticos convoyes militares parados en las esquinas de las principales vías de circulación, razias donde detienen por horas a centenares de hombres y mujeres del pueblo por el delito de hacer colas para comprar alimentos, bajo la excusa de atacar el bachaquerismo; Policías y GNB vigilando las colas para “ordenar” el saqueo vía bachaquerismo y así  vemos a esos cuerpos represivos reprimiendo a culatazos al pueblo en las colas el accionar de las masas, incluso contra la propia GNB que de manera descarada realiza acciones de vacío de negocios para su exclusivo beneficio; vemos multiplicar la realización de las palabras del expresidente de reprimir con gas del bueno y perdigones cuando son sobrepasados por las masas hambrientas y por balas mortíferas como en Cumaná. Cumaná es el culmen coyuntural de un proceso, de acumulación de contradicciones sociales donde las masas no creen ni en el gobierno ni en la MUD para solucionar en lo inmediato el desabastecimiento, así como la demostración de que la GNB ha sido preparada para reprimir, con la saña mostrada bajo la IV República, a las generaciones que la conocimos y a las que fueron ilusionadas con “maldito el soldado que dispara contra su propio pueblo”. La represión asesina aplicada en Cumaná frenó durante una decena de días la acelerada dinámica de saqueos a negocios y a transportes de alimentos, que se venía desarrollando, pero la misma no resolvió la raíz del problema y ello explica que la primera semana de julio han reaparecido las protestas de calle. Manifestaciones y protestas que presionan a los sectores burgueses a sentarse a negociar.

Más allá de la militarización y represión abierta, el gobierno da pasos para tratar de contener la posibilidad de referendo y si se da, que la participación popular no cumpla los parámetros de ley y entonces el chavismo continúe siendo la cabeza de la aplicación del plan de austeridad con la MUD como arma de recambio pero también pueden estar en la búsqueda de un tercero. Pero el gobierno también golpea a su izquierda para frenar la construcción de alternativas socialistas, estirando la interpretación de leyes para sabotear esta dinámica impidiendo la participación electoral de agrupaciones como Marea Socialista o el allanamiento de una sede de esta organización, limitando importantes libertades democráticas. La constitución de un gobierno bonapartista clásico (represivo apoyado en los militares) es cada vez más claro no solo para la vanguardia política sino para amplios sectores de las masas.

La sombra de una intervención directa de los militares, vía un golpe de estado directo o una variante, no es un coco para meter miedo, sino una realidad por la necesidad de la burguesía ante la crisis económica y de dirección política, ante los desacuerdos entre los 2 bloques burgueses (PSUV – MUD-GPP) que no terminan de diseñar de manera conjunta una válvula de escape a las presiones sociales. La vía golpista no es inevitable y el propio gobierno norteamericano está enviando mensajes a ambos bloques burgueses para que negocien y permitan la sobrevivencia de ambos, ante la continuidad o el recambio constitucional de gobierno. La normalización de las relaciones diplomáticas entre Venezuela y los EEUU es un mensaje para ambos bloques y no solo para uno. La no aprobación de la aplicación de la Carta Democrática es y no es una victoria para el gobierno, así como es y no es una derrota para la MUD, es algo de ambas cosas: un freno a las aceleradas aspiraciones de la MUD para derrotar abiertamente al gobierno y una advertencia al gobierno en su intento de darle largas a una salida tipo referendo, pues no se aprobó pero tampoco se desechó de manera definitiva la intervención de la OEA. Todo los demás es propaganda para la galería. El referendo, como mecanismo descompresionador del descontento social, es tan solo uno de los elementos a discutir para desmontar la explosividad social, por lo que debe discutirse toda la gama de “salidas” para completar el paquete anticrisis que el gobierno está aplicando, con relativo éxito por ahora.

La explosividad social tampoco es un cuento de caminos. Fue expresada en lo que llamamos “el Cumanazo de julio 2016″. En esta acción de masas, desbordamiento social, la burguesía comprobó, si es que tenía alguna duda, que el espíritu del 27F del ´89 no pudo ser desmontado por los gobiernos de Chávez y menos aún por el de Maduro que recibió un chavismo agotado en medio de una crisis económica en pleno desarrollo. Es este desbordamiento el que le dice a los bloques políticos burgueses que basta de circo “pirata”, que tienen que armar, no una medida, sino un programa de medidas que les permita actuar mancomunadamente, con coherencia en unidad de fuerzas para desarmar el barril de explosividad social sobre el cual está sentado el país. ¿Qué en caso extremo están las fuerzas armadas que vienen demostrando durante toda la crisis de desabastecimiento e inflación que están prestas a cumplir su función de garantes de los intereses del gran capital? ¡Claro que lo están y si alguno lo ha dudado allí está la represión del “Cumanazo”!, pero es que precisamente esa actuación es una acción extrema, que si lo puede evitar, el imperio gringo ordena que se evite, pues en la actual correlación de fuerzas sociales no hay garantía de que todo les salga bien, por lo que deciden que todo se haga por la vía de la institucionalidad constitucional, vía diálogo.

LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA

Los sectores revolucionarios tenemos frente a nosotros una gran oportunidad de fortalecer nuestras raíces en el seno del movimiento obrero y popular y hasta convertirnos en una primera fuerza en el seno de la clase obrera como en aquellos momentos previos y posterior al golpe del 11A y del 2D, pues la mayoría del pueblo trabajador está buscando repuestas a los problemas de desabastecimiento, inflación y problemas laborales, así como de los servicios, al problema educativo y al mismo político ante el derrumbe del chavismo. Pero también una parte importante de la vanguardia política anda en búsqueda de una plataforma programática que muestra su posibilidad de engarzar con la conciencia de las masas que le permita desarrollar toda su potencialidad construyendo un partido obrero y socialista, un partido leninista de combate. Postularnos ante esa vanguardia política, levantando las banderas de las reivindicaciones del pueblo trabajador para superar la crisis económica, lo que está indisolublemente ligado a la superación revolucionaria del capitalismo, es una posibilidad tangible que tenemos que realizar. Hace unos meses se dio un intento de reagrupación de agrupaciones de la izquierda marxista, impulsado por los camaradas de La Pipa Rota que no tuvo continuidad por razones aún no bien dilucidadas, pero las razones que dieron impulso a dicha convocatoria aún están presentes y que son reforzadas por el “Cumanazo” y los planes de la burguesía de sentarse para aprobar un único plan a aplicar contra el pueblo explotado y oprimido. Multiplicar los esfuerzos por la concreción de un Frente de Organizaciones Revolucionarias que generen o refuercen las políticas comunes que se asientan en la necesidad de organizar la mayor de las fuerzas del movimiento obrero y popular para derrotar el paquete de austeridad económica burguesa que se nos viene aplicando. Aparte de ser una necesidad, este Frente tiene bases materiales sociales sobre las cuales construir y salir victoriosos pues, repetimos. Las masas asalariadas y oprimidas no están derrotadas y están rompiendo con el chavismo sin unirse a la MUD, su vitalidad la muestran en esas variopintas protestas que se multiplican en todo el territorio nacional contra la escasez y el hambre, incluyendo la denuncia y abandono de los CLAP, que reclaman esa dirección revolucionaria, una dirección político reivindicativa que las unifique con un programa de transición que las convierta en la fuerza invencible frente a las fuerzas del capital, que lo destruya conquistando un gobierno obrero y popular en una Venezuela Socialista. Vamos a unir fuerzas bajo ese programa de transición para el impulso de la revolución socialista venezolana.

NOTAS

(1) (“Capriles considera que Zapatero está descalificado como mediador”, Diario Fronteras, julio 03, 2016, http://fronteradigital.com.ve/capriles-considera-zapatero-esta-descalificado-mediador/)

(2) (“Zapatero veta a Capriles y a María Corina en su “mediación””: La Patilla 0470772016. Tomado de ABC de España. Por LUDMILA VINOGRADOFF/Corresponsal En Caracas. http://www.lapatilla.com/site/2016/07/04/zapatero-veta-a-capriles-y-a-maria-corina-en-su-mediacion/).

(3) (3) (MUD acepta dialogar con el Gobierno “si participa la Iglesia y la OEA” WEB NOTICIA AL DÍA. domingo 10 de julio. http://noticiaaldia.com/2016/07/mud-acepta-dialogar-con-el-gobierno-si-participa-la-iglesia-y-la-oea/)

(4) (http://www.lapatilla.com/site/2016/07/07/estas-son-las-condiciones-de-la-mud-para-sentarse-a-dialogar-con-el-gobierno/).

(5) ” hacer una Revolución, hacer una Revolución profunda, social, política, que no se ha hecho…”, (http://www.aporrea.org/poderpopular/n292851.html)

 

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